24/07/16 - Atoyac es el
primer lugar en Jalisco al que voy que durante el camino veo algo distinto, un
montón de arena, como un desierto, como si hace muchos años hubiese existido un
mar, lago, laguna o algo, pero lo único que hubiese quedado, fueron sus
recuerdos y un paisaje sumamente inusual en las carreteras del estado.
Era el gran día, por fin
conocería Atoyac, tu tierra, tu gente, recuerdo claramente que uno o dos días
antes busqué las calles de Atoyac en el Google Maps y te enviaba fotos de
distintas casas, fincas e inclusive algunas personas a las que Google les tapa
la cara por confidencialidad pero se alcanza a ver la figura de sus cuerpos,
increíblemente a todas y cada una de las personas, lugares y hasta algunas
cosas, las conocías, ¡Vaya!, era tu gente y tu hogar. Yo estaba muy emocionado
porque a pesar de ser un lugar pequeño en el que no hubiese mucho que hacer,
era TÚ lugar, tu familia, amigos e historias, todo estaba en ese lugar y para
mí era un gran honor que me lo presentaras y que me llevaras como tu novio,
como tu compañero, como Carlos.
Nos vimos muy temprano en
la central nueva (Recuerdo que era la primera vez que yo iba solo a la central
nueva tan temprano, no veía nada, las calles, los letreros, los carros, nada),
pero por suerte di bien con la calle que da a la central (Porque jamás había
entrado por ese lado). Te veías hermosa, traías puesto un trajesito (Desconozco
hasta la fecha el nombre de la prenda) negro con tus zapatos negros y un suéter
color beige, compramos los boletos y nos fuimos a esa gran aventura juntos.


